Desde su fundación, la Comunidad Europea participa en todas las fases del ciclo de crisis, desde las estrategias de prevención hasta la rehabilitación y la reconstrucción después de las crisis. Administra importantes recursos dedicados a los países que afrontan una crisis política, a través de programas e instrumentos específicos como el Instrumento de Estabilidad.
La Comisión otorga mucha importancia al hecho de que la UE mantenga un enfoque coherente ante las situaciones de crisis y hace lo posible por garantizar que los instrumentos de la CE y las acciones de la PCSD sean complementarios. Las delegaciones locales y los socios sobre el terreno trabajan mano a mano.
Se han llevado a cabo misiones de PCSD en la antigua República Yugoslava de Macedonia, Kosovo, Bosnia y Herzegovina, Territorios Palestinos Ocupados, Guinea-Bissau, República Democrática del Congo, Sudán/Darfur, Chad y la República Centroafricana, Somalia, Afganistán, Moldova y Ucrania, Iraq, Georgia y Aceh, una provincia de Indonesia.
Estas misiones apoyan fundamentalmente reformas en los ámbitos policial, judicial y de aduanas, así como la creación de capacidad. Facilitan acuerdos que pongan fin a las hostilidades y velan por su cumplimiento. Hay iniciativas importantes para garantizar la seguridad de civiles, refugiados, trabajadores humanitarios y personal de la ONU. Las misiones de PCSD pueden ayudar también en aspectos concretos, como la vigilancia de las fronteras cuando hace falta o incluso la lucha contra la piratería.