Los Estados miembros de la UE se han comprometido a desarrollar una Política Exterior y de Seguridad Común en la Unión Europea. El objetivo de la Política Común de Seguridad y Defensa es reforzar la acción exterior de la UE mediante el desarrollo de sus capacidades civiles y militares en la prevención de los conflictos
y la gestión de las crisis.
Con el fin de influir en las políticas que violan el Derecho internacional o los derechos humanos, o en aquellas que no respetan el Estado de Derecho o los principios democráticos, la UE ha establecido sanciones
de carácter diplomático o económico.
La UE también desempeña un papel destacado en la lucha contra la acumulación y el tráfico ilícitos de armas ligeras y de pequeño calibre
.