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Primer estudio que analiza la tolerancia en Honduras hacia la violencia de género

El primer estudio en Honduras y la región Centroamericana para analizar y transformar normas sociales sexistas y comportamientos nocivos que fomentan la tolerancia social e institucional hacia la violencia hacia las mujeres y niñas, se presentó este 3 de mayo, como parte de la Iniciativa Spotlight, una Alianza Global entre el Sistema de las Naciones Unidas y la Unión Europea.

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El Estudio de Tolerancia Social e Institucional de la Violencia hacia Mujeres, Niñas y Adolescentes en Honduras (VCMNA), es una investigación estratégica dirigida a desarrollar enfoques preventivos hacia la violencia contra las mujeres y niñas, y una herramienta de análisis y gestión del conocimiento basado en evidencia, que permite analizar porqué la sociedad hondureña y sus instituciones han normalizado estas violencias.

En la apertura del evento participaron: Alice Shackelford, Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Honduras; Doris Gutierrez, designada Presidencial; Jaume Segura, el Embajador de la Unión Europea en este país; Doris García, Secretaría de Estado en el Despacho de Asuntos de la Mujer; y Jessica Sánchez, representante del Grupo Nacional de Referencia Sociedad Civil (GNRSC) de la Iniciativa Spotlight.

Así mismo se desarrolló un panel integrado por representantes de grupos que sobreviven a las diferentes normas sociales y violencias investigadas, a saber: Martha Patricia Cedillo representante de la Asociación de Personas Sordas; Sophia Auxiliadora Serrano, del sector niñez y juventud;  Ángela Domínguez - Directora de la Oficina Municipal de la Mujer de Intibucá/Mujer Indígena Lenca; Naama Ávila, Asesora Legal SEDESOL/Funcionaria gubernamental y mujer afrohondureña, y Xiomara Bu , Representante del Grupo Nacional de Referencia de Sociedad Civil GNRSC.

Este análisis, que tuvo un alcance nacional, fue presentado por Gianluca Giuman, investigador principal del estudio, quien comentó que la investigación buscó identificar las principales normas sociales que producen y reproducen la VCMNA y también medir los niveles de tolerancia social e institucional que las acompañan. A partir del estudio se puede formular, con base a evidencia, políticas públicas y estrategias de comunicación enfocadas en el cambio de normas sociales y de comportamientos nocivos que perpetúan estas violencias.

Giuman explicó que las normas sociales son códigos de conducta que se generan a través de procesos de socialización, los cuales condicionan el comportamiento de las personas en base a expectativas y a través de los mecanismos de sanción social. En tanto la tolerancia social a la VCMNA se refiere al nivel en el cual las personas aceptan, normalizan o no “actúan contra” las distintas formas de violencias que afectan mujeres, niñas y adolescentes (MNA).

La tolerancia institucional a la VCMNA se refiere al conjunto de actitudes, percepciones y prácticas de las/os funcionarios públicos que favorecen y perpetúan la VCMNA, incluyendo la omisión de los deberes estatales de restitución de derechos, protección, prevención y erradicación, así como la perpetración directa de actos de violencia por parte de actores institucionales.

Los resultados cualitativos identificaron la prevalencia de 6 normas sociales: 1) La misoginia 2) Los roles rígidos de género 3) La apropiación del cuerpo en la sexualidad y el control masculino sobre el comportamiento femenino 4) El adultocentrismo 5) La ley del silencio y 6) El amor romántico.

En el caso de Honduras, incluyendo población ladina, garífuna e indígena lenca se identificó que las tres normas con mayor grado de instalación son el adultocentrismo, los roles rígidos de género y apropiación del cuerpo y sexualidad de las mujeres, tanto desde el análisis de la tolerancia social, como del ámbito de las instituciones públicas.

En tal sentido, este Estudio recomienda desarrollar en el país políticas púbicas, en alianza con las lideresas sociales, representantes de organizaciones de mujeres, sector religioso y educativo para contrarrestar estas normas sociales e institucionales instaladas.  

También sugiere desarrollar campañas educativas, de formación y de comunicación que consideren un enfoque participativo y diferenciado basado en un enfoque interseccional, contra la disfobia, racismo, homo y transfobia. Propone realizar alianzas y procesos de sensibilización con los medios de comunicación, por su valioso papel en la validación de estos esquemas normativos en la población y por su importante rol en la transformación de las normas sociales que perpetúan la VCMNA.

De igual manera recomienda reducir las brechas de financiación, lo que implica aumentar los recursos públicos para la prevención de la VCMN y la transformación de estas normas sociales, que sean liderados por las organizaciones de mujeres en alianza con diferentes actores sociales. Hace también un llamado a priorizar el trabajo con hombres adultos, jóvenes y adolescentes en actividades relacionadas con eliminar las masculinidades hegemónicas y violentas.

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Resumen ejecutivo del estudio:

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