Lo que nos Une

Iniciamos un camino para descubrir lo que nos une

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Hay tantas cosas que nos hacen diferentes: nacionalidades, tradiciones, idiomas, culturas, credos, entre otros, pero hay momentos en que lo más importante es lo que nos une: la solidaridad, la amistad.

La Unión Europea y Nicaragua comparten valores que construyen puentes de amistad y nos acercan: solidaridad, igualdad, equidad, inclusión. Porque los valores no se viven en solitario, se comparten, nos unen.

#LoQueNosUne #LaSolidaridadEsLoQueNosUne

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¿QUÉ ES LA IGUALDAD PARA LA UNIÓN EUROPEA?

Es un valor fundamental, establecido desde el Tratado de creación de la Unión Europea. ⁣

Promover la igualdad impulsa oportunidades para todas las personas, de manera especial para quienes enfrentan mayores barreras como las mujeres y niñas. También contribuye a sociedades más justas e inclusivas.⁣

La igualdad ayuda a combatir estereotipos y a fomentar una cultura de respeto para mujeres y hombres. ⁣

Aquí compartimos cómo la igualdad genera acciones para mejorar la vida de las mujeres y fortalece a las comunidades.⁣

CUANDO LAS MUJERES LEEN EL CLIMA, CAMBIAN SU HISTORIA

Antes, en las comunidades del Corredor seco de Nicaragua, sembrar era una apuesta. Hoy, el clima ya no se adivina, se interpreta.  Varias mujeres campesinas están tomando decisiones, produciendo y transformando su economía.

Reproducí el video y conocé la historia de mujeres que están haciendo florecer sus comunidades.

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ANTES SEMBRÁBAMOS A CIEGAS, HOY SEMBRAMOS CON INFORMACIÓN

En El Carao, Estelí, hay una mujer que todos los días mira el cielo… y también una pantalla. Se llama Ismara Pérez, es productora agroecológica y monitora del clima en su comunidad.

Desde una estación meteorológica, Ismara combina los saberes ancestrales con la tecnología para ayudar a otras mujeres a decidir cuándo es el momento oportuno para sembrar. Gracias a esta información, la producción ha aumentado y las decisiones ya no se toman al azar.

Te invitamos a ver su historia.

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LAS MUJERES QUE LEEN EL CLIMA PRODUCEN MÁS Y MEJOR

Testimonio de Ismara Pérez

El Testimomio de Ismara

Mi nombre es Ismara Pérez Tercero, soy de la comunidad El Carao, municipio de Pueblo Nuevo, Estelí y tengo 30 años. Soy una mujer campesina, feminista, promotora agroecológica y formo parte de la red de comunicadoras de la Fundación Entre Mujeres. Estoy a cargo de monitorear el clima desde una estación meteorológica ubicada en mi comunidad. También soy productora de rosa de jamaica, camote, yuca, zanahoria y tomate. 

En mi comunidad no existían mujeres que trabajaran la tierra, no existían mujeres apícolas ni que tuvieran emprendimientos económicos, mucho menos que participaran en espacios donde se toman decisiones. Teníamos claro que quienes lideraban eso eran los hombres. A nosotras, por los mandatos, todo el tiempo nos han dicho: mujeres a la cocina, hombres al campo, pero ¿quién dice que las mujeres no producen?

Como productora y monitora de la estación meteorológica he aprendido a aprovechar los saberes ancestrales y la tecnología. Tengo un abuelito que tiene 86 años. Él, por ejemplo, con solo ver el sol dice que hora es o si está nublado dice que va a llover. Me cuenta que antes, los árboles de cortés también anunciaban las lluvias, si estos florecían masivamente, indicaban que las lluvias llegarían pronto. 

Pero hoy en día, el cambio climático nos ha venido afectando tanto, que ya no sabemos si el invierno llega temprano o tarde. Hay mucha incertidumbre y, por eso, ahora él siempre está ahí preguntándome: “¿Qué dice la estación?, ¿va a llover o no va a llover?”

Mujer del Clima

Todos los días tomo los datos meteorológicos con ayuda de un termómetro y pluviómetro que nos indica la temperatura máxima y la mínima del día, la precipitación y también hay un datalogger que brinda la información del clima. Esos datos los subo en una plataforma que se creó con apoyo de algunas instituciones y después se actualizan y se genera un boletín que contiene información sobre el clima local. 

Ese boletín lo comparto por la radio y por un grupo de WhatsApp que tenemos con todas las productoras de los huertos biointensivos de la zona. Y así se va corriendo la voz, porque tal vez quien no tenía internet no leyó la predicción, pero sí la escuchó en la radio. 

Antes, la siembra que hacíamos las productoras de esta comunidad era a ciegas. No sabíamos en que momento sembrar, aplicar los fertilizantes o los abonos. Ahora tenemos la información al alcance y, sobre todo, localizada en la comunidad. Económicamente, toda esa información es de mucha ayuda porque ya no estamos invirtiendo de balde.  Además, a raíz de la estación meteorológica la producción se incrementó. En mi caso, antes producía un quintal de rosa de jamaica y ahora es hasta quintal y medio. 

Como monitora del clima, he aprendido a aprovechar y combinar los saberes ancestrales de mi abuelito con las nuevas tecnologías, pues las dos cosas van de la mano.  Es verdad que el cambio climático nos ha quitado esa certeza que tenía mi abuelito de leer el cielo o ver y escuchar a los árboles. Ya la tierra no nos habla como antes, por eso estamos aprendiendo a escucharla de otra forma. 

Me siento orgullosa de que la información de la estación meteorológica esté llegando a todas las productoras de mi comunidad y que ellas estén tomando decisiones sobre su producción y economía, sobre lo que quieren comprar o en qué quieren invertir, porque el poder económico de las mujeres es lo que nos hace trascender.