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El Mundo - Josep Borrell: "La tentación de abandonar está, pero no podemos flaquear, hay que mantener el apoyo a Ucrania"

15.09.2022

El alto representante de la Política Exterior de la UE celebra las noticias que llegan del frente pero pide prudencia y advierte de que "Rusia no se va a rendir"

Borrell on El Mundo.

Josep Borrell acaba de volver de Mozambique y se va a Nueva York, pero desde allí o desde Estrasburgo, donde conversa con EL MUNDO en la sede del Parlamento Europeo, está pendiente 24 horas de Ucrania. El alto representante para la Política Exterior de la UE ha tenido un 2022 frenético, con más peso, responsabilidades y pegada que en los dos años anteriores de legislatura. Justo después del Discurso sobre el Estado de la UE, celebra las noticias que llegan del frente ucraniano, pero pide prudencia. El jefe de la diplomacia no renuncia a ella, pero asume que la guerra “sólo se va a ganar en el campo de la batalla”. Consciente de la fatiga, del impacto energético en el continente y de las dudas de muchos, insta a mantener el apoyo a Kiev a toda costa porque, sostiene, la UE no puede permitir ni permitirse que Putin gane. 

 

En los últimos días Ucrania le ha dado la vuelta a la situación en el frente. ¿Ha sido una sorpresa también para usted? ¿Cómo analiza la situación?

Ayer estuve largo y tendido con el ministro de Exteriores ucraniano, Dmitro Kuleba. Él lo tiene muy claro: en el sur la resistencia rusa es muy fuerte porque esperaban el ataque, pero en el noroeste han roto el frente y los rusos han salido corriendo y abandonando todo su material. Eso ha cogido por sorpresa al ejército y a todos. Se ha roto el frente, y en la guerra recomponer frente roto es complicado. Dicho eso, no hay que echar las campanas al vuelo.

¿Qué reacción espera de Putin?

Todos los circuitos de información dejan estos días mensajes en la misma línea, de que Putin habría ordenado represalias con bombardeos masivos de infraestructuras, y algo ha habido. Putin está irritado, frustrado, con sus militares y con ganas de revancha por la humillación, así que hay que esperar una respuesta brutal de Rusia, pero no en el frente, sino en centros estratégicos, en bombardeos indiscriminados.

¿Qué capacidad tiene Ucrania de mantener un combate continuado? En los primeros compases de la guerra todo el mundo pensaba que Kiev caería en 72 horas.

No sabemos exactamente qué capacidad tienen, pero sí que están muy dispuestos y que la resistencia es feroz. Si occidente sigue manteniendo su apoyo, pueden hacer mucho daño a Rusia. No es como la Segunda Guerra Mundial, no son avances de infantería y tanques, se trata de dar en puntos clave con mucha potencia, y Ucrania tiene fuerza. Los hemos equipado bien y han sido capaces de desarticular un gran ejército. Si atacas sus centros de mando, sus bases, su material, pierden la ofensiva.

¿Qué va a hacer la UE?

Mi mensaje es el que ha dado hoy la presidenta en su Discurso sobre el Estado de la UE: hay que mantener el esfuerzo, no vale flaquear. La tentación de abandonar está en parte de la sociedad europea, quieren acabar la guerra porque no se pueden soportar las consecuencias, los precios. Tenemos que combatir esa mentalidad y esta ofensiva en el frente del Este ayuda a eso, porque se demuestra que lo que decíamos no eran brindis al sol, no eran fuegos artificiales, no era como decían algunos, para prolongar la guerra sin resultados porque era imposible darle la vuelta. 

¿Es una tentación en la sociedad o también en los gobiernos?

Hay un caso en la UE y uno entre los candidatos a entrar que es diferente. Son muy dependientes económicamente o del gas, políticamente más inclinados, socialmente filorusos. Pero no hay otros casos. 

¿Qué dicen las fuentes de inteligencia? EEUU clavó lo que iba a pasar a principios de año y parece que siguen teniendo buena información

Dicen que hay una pelea en el corazón del Kremlin. Los mensajes de ayer, algunos quizás apócrifos, muestran que hay división muy grande. Hasta los que querían una movilización general dicen que es demasiado tarde, que ahora algo así sería contraproducente porque daría armas a muchos hombres que, en caso de derrota, podrían protagonizar una rebelión. Como tras la Primera Guerra Mundial. Los críticos dicen ahora que habría que haberlo hecho antes. Pero Rusia se queda corta de material, no de hombres; ha perdido la mitad de sus capacidades, eso es tremendo. Que haya perdido más de la mitad de sus tanques, la artillería, sin control del espacio aéreo. Lo que puede hacer ahora es bombardear y destruir el este, hacer lo que sabe y puede. No con precisión, sino con artillería bruta. No es momento para apaciguamiento.

¿Ve consenso en esa consigna?

No todo el mundo la sigue, hay países con reservas, dudas, problemas internos. Hay material que sólo han dado los americanos y Polonia. Hay voces que no nos siguen contra el apaciguamiento, pero tenemos que seguir sí o sí con el apoyo, no es momento de flaquear. Kuleba dice que no pararán hasta que no reconozcan su responsabilidad. Se ven fuertes y creen que con ayuda podrán ganar y es muy importante que Putin no gane esta guerra

¿Cómo van a concienciar, informar o convencer a esa ciudadanía que ve consecuencias pero que hasta ahora, en primavera y verano, no ha notado lo peor que puede pasar?

Hay que hacer trabajo de pedagogía permanente, continuo, fuerte. Explicando que esta guerra no es de otros, de los demás, que no nos afecte. ¿Qué pasaría si Putin ganara la guerra y convirtiera a Ucrania en un país satélite como Bielorrusia? ¿Cómo afectaría al equilibrio de poder? Pero esto no se hace en un día y debemos ser conscientes de que vamos a llegar tarde para un sector muy grande de la población, para quienes vayan a cerrar sus empresas y quieren que acabe la guerra ya a cualquier precio. El “entre ucrania y lo mío, lo mío” es comprensible, pero hay que hacer pedagogía. Explicar que hay que pagar ciertos costes porque no nos debería ser indiferente esa guerra. Estamos esperando un reflujo en el precio del gas, algo se empieza a notar. Ya alcanzó el pico más alto en agosto con los mercados desatados. Es como los alimentos, donde también esperamos el reflujo. Hay sectores y personas que se van a ver muy afectadas y es complicado abordar incluso la liquidez, pero confiamos en que las medidas se vayan notando. 

¿No hay cierto exceso de confianza? Pensar que como en la Guerra Fría en la carrera la URSS se hundió ahora va a ocurrir lo mismo. Es posible, pero la URSS duró siete décadas.

Rusia no se va a rendir pero el objetivo es hacerles inoperantes. Es como una dieta, en una semana quizás no pierdes ni un kilo, pero has de seguir. El 45% de la tecnología del ejército ruso es importada, si logramos cortarla van a sufrir serios contratiempos. No van a poder desarrollar nuevos campos de petróleo y gas, la flota civil está tocada, Aeroflot tiene muchos aviones en tierra.  Si la factura del gas se reduce y caen sus ingresos… esto es ver quién aguanta más, sí, como entonces. Me alegra que la doctrina sea ya que hay que desacoplar el precio del gas, algo que pedimos algunos desde septiembre del año pasado. Hemos tardado mucho, la reacción ahí quizás ha sido demasiado lenta y se tendría que haber hecho lo de las inframarginales antes. Hay un temor casi religioso a tocar el mercado. 

¿Qué es lo peor que puede esperar ahora de un Putin tocado?

Tememos las armas químicas, como en Siria. Las nucleares son palabras mayores, pero no le hace falta llegar a eso. El siguiente paso es químico, pero es un escenario extremo, sólo si tuviera que recuperar mucho terreno. Lo que sí van a hacer es bombardear ahora todo lo que puedan. Los ucranianos muestran una resistencia muy grande y están convencidos de que con armamento pueden ganar, el armamento es muy eficaz

El efecto de los lanzacohetes está siendo increíble

El número de misiles Javelin que tiene Ucrania es tremendo, tres por cada tanque ruso, es un arma barata, fácil de usar y mover, eficaz. Lo que estamos viendo es increíble, con soldados derribando cazas. Ese armamento es el que ha cambiado el signo de la guerra

¿Va a estar la UE a la altura?

No es momento de flaquear, debemos apoyar sin fisuras y afrontar la intensidad de la prueba. No vamos a llegar a una situación de perder la calefacción en casa. Creo que podemos lidiar con ello pero hay que abordar la situación, decirlo en voz alta, y hay fuerzas políticas que están haciendo lo contrario, diciendo que vamos a morir de frío. Hay gente, y no radicales ideológicos, que dicen que por ese camino no podemos ir, que es una locura.

Los que critican que el jefe de la diplomacia no crea en la diplomacia

Cómo no voy a creer en ella. No quiero la guerra, pero está claro que ésta se va a ganar en el campo de batalla, la diplomacia está varada. Discuto con personas que dicen que cuanto antes se capitule mejor, pero no, la ofensiva ucraniana es un balón de oxígeno que reafirma lo bien fundado de la estrategia. Las sanciones van a hacerle a Putin mucho daño. La economía rusa va a retroceder muchos años.