No al trabajo infantil: proteger el presente y el futuro de los niños

28.06.2022

Los avances mundiales para poner fin al trabajo infantil se han estancado por primera vez en 20 años. En el mundo, uno de cada diez niños es víctima de trabajo infantil, y este número está aumentando. La protección social es fundamental para proporcionar un entorno que permita alejar a los niños de esta realidad, y la UE sigue trabajando con sus socios internacionales a tal fin.

Child with an open hand facing the camera

 

Según las últimas estimaciones a escala mundial, en todo el mundo trabajan 160 millones de niños, lo que supone un aumento de 8,4 millones de niños desde 2016. El número de niños de entre 5 y 17 años de edad que realizan trabajos peligrosos, definidos como trabajos que pueden perjudicar su salud, su seguridad o su moralidad, ha aumentado en 6,5 millones desde 2016, lo que representa un total de 79 millones de niños.

Se prevé que la pandemia de COVID-19 surta un efecto perjudicial. El análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indica que a finales de 2022 otros 8,9 millones de niños más trabajarán como consecuencia del aumento de la pobreza provocado por la pandemia. Sin medidas de mitigación, el número de niños que trabajan podría pasar de los 160 millones en 2020 a los 168,9 millones a finales de 2022.

Se considera que la pobreza es la causa principal. Para poner de relieve la necesidad de combatirla, el lema de este año del Día Mundial contra el Trabajo Infantil aboga por una «protección social universal para poner fin al trabajo infantil». La protección social, la educación y la garantía de un trabajo digno en todo el mundo son esenciales para poner fin a este fenómeno.

La UE progresa en sus acciones para erradicar el trabajo infantil a escala mundial mediante el diálogo político y las políticas sobre cuestiones relacionadas con los derechos humanos, la política social, la ayuda humanitaria y el comercio. Además, aborda las causas profundas del trabajo infantil a través de intervenciones específicas de cooperación al desarrollo y programas geográficos y temáticos.

Recientemente, la UE ha participado en la Quinta Conferencia Mundial sobre la Erradicación del Trabajo Infantil y se ha sumado al consiguiente Llamamiento a la Acción de Durban. A través de este llamamiento, la UE ha renovado sus compromisos en seis ámbitos, a fin de contribuir a la erradicación del trabajo infantil de aquí a 2025. Además, la UE está convirtiéndose en socio de la Alianza 8.7 para la eliminación del trabajo infantil, el trabajo forzoso y la trata de seres humanos, asociación estratégica mundial dedicada a cumplir el objetivo 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030.

Política de asociación internacional

La promoción del trabajo digno y la lucha contra el trabajo infantil se incluyen como prioridades en el ejercicio de programación para el período 2021-2027 en el marco del nuevo Instrumento para una Europa Global. Es esencial que las intervenciones en este ámbito aborden las causas profundas del trabajo infantil y no se limiten a desplazarlo. Por lo tanto, se asume un enfoque global a través del uso eficaz del diálogo político, de incentivos comerciales sólidos y de intervenciones integrales en materia de política de desarrollo a fin de abordar las causas profundas.

Paralelamente, entre las intervenciones de la UE destinadas a la cooperación al desarrollo a fin de eliminar el trabajo infantil en las cadenas de valor cabe mencionar CLEAR Cotton, Cacao Sostenible y la acción relativa a las cadenas de valor con una elevada prevalencia de trabajo infantil y grandes exportaciones a la UE, recientemente adoptada y que está dotada con 10 millones EUR. El programa temático sobre derechos humanos y democracia también conlleva una reserva prioritaria para luchar contra el trabajo infantil.

Política comercial

El comercio y el desarrollo sostenible son una parte fundamental de los acuerdos de libre comercio de la UE, que incluyen disposiciones sólidas para ratificar y aplicar efectivamente las normas de los Convenios de la OIT, en particular sobre la edad mínima de trabajo y contra las peores formas de trabajo infantil, así como para promover el trabajo digno a través de la legislación y las prácticas nacionales y una inspección laboral eficaz. La erradicación del trabajo infantil es también una prioridad asumida en las preferencias comerciales unilaterales, que incluyen una condicionalidad similar.

Poner fin al trabajo infantil es (un objetivo ambicioso, pero) un objetivo muy necesario. La UE trabaja en foros internacionales y multilaterales para contribuir a este fin, siendo consciente de la importancia de una acción conjunta para lograr resultados sostenibles y duraderos con el objetivo de ofrecer a los niños la protección que merecen.