Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial: Declaración de la Alta Representante en nombre de la Unión Europea
La igualdad racial no es una aspiración reservada a unos pocos, sino un derecho garantizado para todos. Este es el sencillo principio en el que convinieron países de todo el mundo al adoptar la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial. Sin embargo, seis décadas más tarde, la promesa sigue incumplida.
En los últimos años, la UE ha intensificado sus esfuerzos de lucha contra el racismo. El Plan de Acción de la UE Antirracismo (2020-2025) y la primera Estrategia de la UE contra el Racismo (2026-2030) suponen un cambio decisivo: pasar de respaldar medidas específicas de lucha contra el racismo en todas sus formas —incluido el racismo estructural— a aplicarlas. La Estrategia de la UE contra el Racismo insta a que se aplique la legislación de lucha contra la discriminación, se preste un mayor apoyo a las víctimas, se tomen medidas para fomentar sociedades inclusivas y se intensifique la cooperación entre los Estados miembros de la UE, la sociedad civil y los socios internacionales. Reconoce asimismo que la educación y el conocimiento de la historia siguen siendo importantes para hacer frente a las causas subyacentes del racismo y para evitar su recurrencia.
En paralelo, la UE contribuye a la lucha internacional contra el racismo, en particular mediante la aplicación de iniciativas mundiales como la Declaración y el Programa de Acción de Durban. La UE también contribuye a que la lucha contra el racismo siga siendo una prioridad mundial. Para ello, aborda la cuestión de manera habitual con sus socios internacionales, ya sea a través de diálogos en materia de derechos humanos o en el marco de reuniones y cumbres ministeriales. No obstante, queremos que existan mecanismos de seguimiento eficaces para supervisar los avances y las repercusiones de las iniciativas mundiales, especialmente mediante una cooperación más estrecha con los organismos pertinentes de las Naciones Unidas y del Consejo de Europa.
No cabe solamente pregonar la igualdad: también hay que hacerla realidad. Hoy, en el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, hacemos un llamamiento a la aplicación plena y eficaz de la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial. Para cumplir la promesa que hicimos colectivamente hace sesenta años, debemos propiciar proactivamente un entorno en el que todas las personas puedan crecer y contribuir a la prosperidad de la sociedad, sin temor al racismo o a la discriminación por motivos raciales o de origen étnico.