Diálogo Chile–Unión Europea aborda brecha salarial: mujeres en Chile percibieron 21,7% menos de ingresos laborales que los hombres

Enfrentar esta problemática requiere abordar sus múltiples causas, entre ellas la segregación ocupacional, los factores culturales, la informalidad, las trayectorias laborales, la distribución de las responsabilidades de cuidado, la falta de transparencia salarial y las dificultades de acceso a la información.

Representantes de instituciones públicas, academia, sector privado, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales participaron este miércoles en el Diálogo Chile–Unión Europea sobre Brecha Salarial de Género, organizado por el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género y la Delegación de la Unión Europea en Chile, en colaboración con ONU Mujeres, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El encuentro se realizó en el marco del Día Internacional de la Igualdad Salarial, conmemorado cada 18 de septiembre por Naciones Unidas, y contempló exposiciones sobre evidencia nacional e internacional, experiencias europeas y latinoamericanas, un panel de alto nivel y mesas multisectoriales.

En Chile, la brecha salarial continúa siendo una de las desigualdades presentes en el mercado laboral. De acuerdo con la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2025, elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las mujeres percibieron un 21,7% menos de ingreso medio neto mensual que los hombres. Esta diferencia se relaciona con factores como la segregación ocupacional, las distintas trayectorias laborales, la distribución desigual de las responsabilidades de cuidado y las barreras de acceso a espacios de mayor responsabilidad y remuneración.

Frente a este escenario, la embajadora de la Unión Europea en Chile, Claudia Ginstersdorfer, destacó la importancia de avanzar desde el diagnóstico hacia respuestas concretas. “Es un problema complejo que requiere una mirada integral. Con este evento proponemos pasar de la evidencia a la acción: identificar las barreras y proponer soluciones concretas. La igualdad salarial no es solo justicia, es autonomía económica, aprovechar el talento, productividad y cohesión social”.

Evento Igualdad Salarial

Pasar de la evidencia a la acción implica también contar con herramientas que permitan identificar y abordar estas brechas. En esa línea, la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín, se refirió a una de las medidas adoptadas por el Gobierno para avanzar en esta materia. “En el mes de julio promulgamos la Ley 21.828 que establece que las empresas deben informar respecto de la brecha salarial, la participación de mujeres en cargos de responsabilidad y las medidas de conciliación. ¿Por qué es tan importante esta ley? porque el primer paso para solucionar es medir. Superar la brecha salarial requiere mejorar la información que tenemos disponible para traer mayores soluciones”.

La necesidad de contar con buena información para abordar la brecha también fue destacada por la especialista de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Sonia Gontero, quien además relevó el papel del diálogo social para avanzar en esta materia. “Cerrarla requiere buena información, un marco normativo adecuado y medidas concretas en los lugares de trabajo. El diálogo social es fundamental para transformar esos compromisos en cambios efectivos y avanzar hacia una mayor igualdad entre mujeres y hombres”.

Por su parte, la directora de la División de Asuntos de Género de la CEPAL, Ana Güezmes García, planteó que reducir esta brecha exige medidas orientadas a alcanzar una igualdad sustantiva, “que promuevan el derecho al cuidado, el trabajo decente, la plena, significativa e igualitaria participación de las mujeres en sectores estratégicos de la economía”.

Desde ONU Mujeres, Javiera Vergara, especialista en alianzas, destacó la importancia de avanzar en igualdad salarial junto con abordar las barreras que persisten en la participación laboral de las mujeres. “Destacamos la importancia de garantizar la igual remuneración por trabajo de igual valor mediante marcos regulatorios sólidos, mecanismos de cumplimiento y transparencia salarial. Asimismo, es fundamental abordar la segregación ocupacional, promoviendo la participación de las mujeres en sectores estratégicos y espacios de liderazgo. Todo ello debe acompañarse de políticas de cuidados y corresponsabilidad que favorezcan su participación, permanencia y desarrollo en el mercado laboral”.

Estas perspectivas fueron abordadas en el panel de alto nivel, que analizó factores que inciden en la brecha salarial, como la segregación ocupacional, las barreras culturales y las responsabilidades de cuidado. En la conversación se planteó la necesidad de promover cambios desde la elección de las carreras hasta la forma en que se aborda la corresponsabilidad social y de género en los cuidados, junto con impulsar campañas de sensibilización y medidas concretas al interior de las organizaciones.

También, se subrayó la importancia de evaluar los puestos de trabajo con perspectiva de género y contar con datos confiables y comparables que permitan identificar dónde se producen las brechas. En este ámbito, se destacó la necesidad de fortalecer la transparencia salarial y los sistemas de información. Asimismo, se planteó que la informalidad femenina y la precariedad laboral deben formar parte de la discusión sobre brechas salariales, considerando las condiciones en que muchas mujeres se insertan y permanecen en el mercado laboral.

Durante la tarde, quienes participaron en las mesas multisectoriales profundizaron la discusión sobre las barreras que persisten y las acciones necesarias para avanzar hacia la igualdad salarial. Las conversaciones abordaron las buenas prácticas empresariales y alianzas público-privadas, la corresponsabilidad y el sistema de cuidados, el acceso, permanencia y promoción de mujeres en el empleo y cargos de liderazgo, además de la participación femenina en sectores altamente masculinizados.

El cierre de la jornada relevó la necesidad de avanzar de manera conjunta, reconociendo que los distintos sectores tienen responsabilidades en esta materia y que existen medidas concretas que pueden implementarse. También se destacó la necesidad de dar continuidad a las acciones que ya se están desarrollando y de combinar medidas de corto plazo con transformaciones de largo plazo.