Venezuela: Declaración de la Alta Representante sobre las consecuencias de la intervención de los Estados Unidos en Venezuela

Esta declaración cuenta con el apoyo de veintiséis Estados miembros de la UE (Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Chequia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía y Suecia).

La Unión Europea pide calma y moderación por parte de todos los actores, para evitar la escalada y garantizar una solución pacífica a la crisis.

La UE recuerda que, en todas las circunstancias, deben respetarse los principios del Derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tienen la responsabilidad particular de defender esos principios, como pilar de la arquitectura de seguridad internacional.

La UE ha declarado en repetidas ocasiones que Nicolás Maduro carece de la legitimidad de un presidente elegido democráticamente y ha abogado por una transición pacífica a la democracia en el país liderada por Venezuela, respetuosa de su soberanía. El derecho del pueblo venezolano a determinar su futuro debe ser respetado.

La UE comparte la prioridad de luchar contra la delincuencia organizada transnacional y el tráfico de drogas, que suponen una importante amenaza para la seguridad en todo el mundo. Al mismo tiempo, la UE subraya que estos retos deben abordarse mediante una cooperación sostenida que respete plenamente el Derecho internacional y los principios de integridad territorial y soberanía.

Estamos en estrecho contacto con los Estados Unidos, así como con socios regionales e internacionales para apoyar y facilitar el diálogo con todas las partes involucradas, lo que lleva a una solución negociada, democrática, inclusiva y pacífica a la crisis, liderada por venezolanos.

Respetar la voluntad del pueblo venezolano sigue siendo la única manera de que Venezuela restablezca la democracia y resuelva la crisis actual.

En este momento crítico, es esencial que todos los actores respeten plenamente los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. Todos los presos políticos actualmente detenidos en Venezuela deben ser liberados incondicionalmente.

Las autoridades consulares de los Estados miembros de la UE están trabajando en estrecha coordinación para proteger la seguridad de los ciudadanos de la UE, incluidos los detenidos ilegalmente en Venezuela.