Un año después de CyberWizards: una experiencia que sigue abriendo caminos

Un año después de participar en el campamento CyberWizards en Estonia, las cinco jóvenes panameñas que viajaron al país gracias al apoyo de LAC4, un proyecto financiado por la Unión Europea, reflexionan sobre una experiencia que marcó un antes y un después en su relación con la tecnología y la ciberseguridad. A través de sus testimonios, comparten cómo esta oportunidad influyó en su trayectoria académica y personal y cómo el campamento les permitió descubrir nuevas posibilidades en el ámbito de la ciberseguridad.

 

Un año después de participar en el campamento CyberWizards en Kehtna (Estonia), las cinco jóvenes panameñas que viajaron a Estonia reflexionan sobre una experiencia que supuso un punto de inflexión en su relación con la tecnología y la ciberseguridad.

En agosto de 2025, Katherin Dayana Camacho, Daniela Camargo, Yaizara Aurora, Janna Ramos y Saret Medina viajaron a Estonia con el apoyo de LAC4, un proyecto financiado por la Unión Europea. Allí participaron en CyberWizards, un campamento internacional organizado por la Autoridad de Sistemas de Información de Estonia que reúne a jóvenes interesadas en explorar el mundo de la tecnología y la ciberseguridad. Durante una semana, tuvieron la oportunidad de aprender, trabajar en equipo, desarrollar sus competencias digitales y compartir experiencias con más de 80 chicas de diez países.

Este año, LAC4 sigue apoyando esta iniciativa patrocinando la participación de jóvenes de las Bahamas. Mientras las nuevas participantes se preparan para comenzar su propia experiencia, un año después de haber participado, las participantes panameñas reflexionan sobre lo que ha significado para ellas CyberWizards 2025.

Un año después de CyberWizards: una experiencia que sigue abriendo caminos

Al mirar atrás, las participantes siguen valorando CyberWizards como una experiencia extraordinaria, no solo por los conocimientos adquiridos, sino también por las oportunidades personales que les ofreció.

Para Daniela Camargo, una de las lecciones más importantes fue aprender a desenvolverse de forma independiente; “Valoro mucho la oportunidad de haber vivido el campamento porque fue muy provechoso. Pude practicar mi manera de socializar tanto en español como en inglés y aprender a organizarme de manera independiente”, explica. Para ella, viajar al extranjero sin sus padres por primera vez supuso un importante desafío personal y una oportunidad para ganar autonomía. El uso constante del inglés también le permitió mejorar sus habilidades lingüísticas y ganar confianza para comunicarse en otro idioma.

Para Janna Ramos, CyberWizards fue “una de las experiencias más maravillosas” que ha vivido. Un año después, sigue destacando cómo el campamento le ayudó a mejorar su forma de relacionarse con otras personas y a fortalecer su confianza. También le permitió conocer a jóvenes con intereses similares y descubrir las numerosas oportunidades que existen en el ámbito tecnológico.

Para Yaizara Aurora, la convivencia internacional fue una de las principales enseñanzas. “Aprendí a convivir con gente de otros países, a trabajar en equipo y a comunicarme”, explica. Estas habilidades le han resultado especialmente útiles mientras se prepara para una nueva etapa académica en un entorno internacional.

Para Saret Medina y Katherin Camacho la experiencia tuvo un impacto especialmente importante en sus futuros. “Estamos seguras de seguir el camino de la ciberseguridad” aseguran ambas. Desde entonces, han continuado trabajando en sus conocimientos de inglés y buscando oportunidades para seguir desarrollándose en el ámbito tecnológico.

Del campamento a la vida cotidiana: poniendo en práctica lo aprendido

Aunque ha pasado un año desde el campamento, las participantes han podido aplicar muchas de las habilidades adquiridas durante CyberWizards en su vida académica y personal.

El trabajo en equipo, la comunicación y la capacidad de desenvolverse en entornos nuevos son algunas de las competencias que más han perdurado. Para las jóvenes, CyberWizards les enseñó que aprender sobre tecnología no consiste únicamente en adquirir conocimientos técnicos, sino también en saber colaborar, comunicar ideas y enfrentarse a nuevos retos.

Janna Ramos tuvo la oportunidad de poner en práctica estas habilidades cuando se incorporó a un nuevo colegio. Su profesor de programación le pidió que preparara una presentación sobre sus conocimientos en el ámbito tecnológico y decidió hablar de su experiencia en CyberWizards. “Aunque me puse nerviosa, hice un mini curso hablando de mi experiencia en Estonia y compartí mis conocimientos con la clase”, explica. La reacción de sus compañeros le permitió descubrir que existe un gran interés por la tecnología y la ciberseguridad, incluso entre jóvenes que no siempre tienen acceso a las herramientas necesarias para aprender sobre estos temas.  “Al ver que a todos les gustó mi presentación me di cuenta de que a mucha gente le interesa este campo, aunque a veces no cuentan con las herramientas necesarias para formase”, cuenta Janna. La experiencia también reforzó su deseo de seguir compartiendo sus conocimientos con otras personas.

Una experiencia que cambió sus planes de futuro

Para varias de las participantes, CyberWizards fue decisivo a la hora de elegir qué camino académico y profesional querían seguir.

Katherin Camacho tenía inicialmente una idea muy diferente sobre su futuro: quería estudiar aviación. Aunque ya había participado en proyectos relacionados con la tecnología, todavía no se imaginaba estudiando una carrera en este ámbito. “Después del campamento, me di cuenta de que quería estudiar ciberseguridad. Era mi segunda opción, pero terminó encantándome”, explica.

Saret Medina también experimentó un cambio significativo. Antes del campamento se debatía entre estudiar veterinaria o arquitectura. Después de su experiencia en Estonia, descubrió que quería seguir una trayectoria relacionada con la tecnología y se sintió especialmente atraída por la ciberseguridad. A finales de año se graduará del colegio y después ha decidido comenzar una carrera en el ámbito de la ciberseguridad.

Para Janna Ramos, el campamento convirtió una posibilidad en un objetivo concreto. Antes de CyberWizards, ya había participado en proyectos de robótica y programación, pero todavía tenía dudas sobre estudiar una carrera tecnológica. “Antes del campamento no sabía si tenía las competencias necesarias para estudiar algo tecnológico. Después de mi experiencia en Estonia, me di cuenta de que era totalmente factible y de que podía hacerlo”, explica. Hoy, su objetivo es estudiar ingeniería de software.

Daniela Camargo también tenía experiencia previa en programación y robótica, pero no había decidido qué camino seguir. CyberWizards le permitió explorar la ciberseguridad y confirmar que es el campo al que se quiere dedicar.

Seguir aprendiendo y compartir lo aprendido

El interés despertado por CyberWizards no terminó cuando las participantes regresaron a Panamá. Cada una ha continuado explorando sus intereses de diferentes maneras.

Daniela ha seguido investigando por su cuenta y practicando con actividades aprendidas durante el campamento, incluidos ejercicios de Capture the Flag. También ha investigado las distintas ramas de la ciberseguridad y se ha interesado especialmente por el análisis forense digital. “Me gusta mucho la parte de identificar los ataques y entender cómo proteger los datos de las personas”, explica.

Para Yaizara Aurora, la experiencia también le ayudó a descubrir que su futuro podría estar relacionado con la enseñanza. Aunque no ha tenido tiempo de continuar realizando cursos de ciberseguridad, inteligencia artificial o programación, quiere seguir aprendiendo para compartir sus conocimientos con otras personas. “Me gustaría enseñar a jóvenes de mi edad que no tienen acceso a las mismas herramientas y oportunidades”, explica. Janna Ramos también se ha unido a este deseo de la enseñanza.

La importancia de crear oportunidades

Un año después, las participantes también reflexionan sobre la importancia de que existan iniciativas como CyberWizards.

Para Janna, “muchos jóvenes no tienen estas oportunidades”. La experiencia le mostró que, con la orientación y el apoyo adecuados, más jóvenes pueden descubrir su potencial en ámbitos como la tecnología, la programación y la ciberseguridad. También destaca la importancia de que estos programas estén dirigidos específicamente a chicas. “CyberWizards nos demostró la importancia de formar a chicas en un campo que sigue siendo muy masculino”, señala.

Yaizara comparte esta preocupación. “La mayoría de mis amigas no tienen los recursos para hacer cosas así. En muchos colegios femeninos no hay formación sobre temas tecnológicos. Sin embargo, cuando hablo con chicos de mi edad, parecen estar mucho más informados sobre estos temas”, explica. Para ella, iniciativas como CyberWizards son importantes no solo porque enseñan ciberseguridad, sino porque ayudan a hacer el sector tecnológico más igualitario.

Para Daniela, este tipo de oportunidades también puede ayudar a jóvenes que todavía no saben exactamente qué quieren estudiar. “Estas iniciativas ayudan mucho a jóvenes como yo, que estamos indecisos sobre nuestro futuro. Tener oportunidades como CyberWizards nos permite explorar diferentes caminos y recibir una orientación que puede ayudarnos a descubrir qué queremos hacer” explica.

Katherin destaca también el impacto a largo plazo de estas iniciativas. Muchos jóvenes tienen interés en la ciberseguridad, pero no siempre tienen la posibilidad de acercarse a ella. “Iniciativas como esta les brindan esa oportunidad y cambian vidas”, señala.

En sus propias palabras: por qué recomendarían CyberWizards

Un año después de su participación, las cinco jóvenes coinciden en que CyberWizards fue mucho más que un campamento de una semana.

La experiencia les permitió explorar la ciberseguridad, ganar confianza, practicar inglés, aprender a trabajar con personas de diferentes culturas y descubrir nuevas posibilidades para su futuro.

“Una vez que eres una CyberWizard, se te abren muchas puertas”, resume Yaizara Aurora. Para Saret Medina, el campamento es “un empujón para descubrir tu talento”. Y para Daniela Camargo, CyberWizards representa “la prueba de tu pasión y de lo lejos que puedes llegar por tus sueños”.

Un año después, sus experiencias demuestran que el impacto de Cyberwizards no termina cuando el campamento llega a su fin. Lo importante es lo que ocurre después: los caminos que se descubren, las decisiones que se toman y las oportunidades que, a partir de entonces, parecen posibles.